En esta segunda parte vamos a bajar a la obra. Porque una casa pasiva no se consigue solo con un buen proyecto: hay que elegir bien los materiales, ejecutarlos correctamente y controlar que cada solución mantenga las prestaciones previstas.
Una casa Passivhaus, o casa pasiva, es una vivienda diseñada para consumir muy poca energía y mantener un alto nivel de confort durante todo el año. No se basa en un único material milagroso, sino en un conjunto de decisiones bien coordinadas: aislamiento continuo, ventanas de altas prestaciones, ventilación controlada, eliminación de puentes térmicos y estanqueidad al aire.
Si todavía estás definiendo el diseño, la parcela o el arquitecto, empieza por nuestra guía de 5 pasos para diseñar una casa Passivhaus eficiente.
En esta segunda parte vamos a bajar a la obra. Aquí ya no hablamos solo de diseño, sino de algo igual de importante: cómo elegir los materiales adecuados, cómo evitar errores de ejecución y cómo comprobar que la vivienda mantiene las prestaciones previstas. Porque una Passivhaus se piensa sobre plano, sí, pero se demuestra en la obra.
Y aquí conviene tener algo claro desde el principio: en una casa pasiva no se eligen materiales sueltos. Se eligen sistemas compatibles. Un buen aislamiento mal colocado, una ventana excelente mal sellada o una impermeabilización mal resuelta pueden comprometer el resultado final. En Passivhaus, los detalles pequeños no son pequeños. Son los que marcan la diferencia.
Contenido
- 1. Cómo elegir los materiales adecuados para una casa pasiva
- 2. Cosas que nunca debes permitir en una construcción Passivhaus
- 3. Costes de una obra Passivhaus frente a una obra tradicional
- 4. Cómo se ejecuta la obra y qué controles debe tener una Passivhaus
- 6. Pasos para obtener una certificación Passivhaus
1. Cómo elegir los materiales adecuados para una casa pasiva
En una vivienda Passivhaus, los materiales no se eligen por separado. Se eligen como parte de un sistema completo.
El aislamiento, las carpinterías, los morteros, las membranas, los impermeabilizantes, los revestimientos y los sistemas acústicos deben ser compatibles entre sí. Si una pieza falla, puede afectar al confort, la eficiencia energética, la durabilidad o incluso a la certificación.
Dicho claro: en una casa pasiva no sirve eso de “ponme algo parecido”. Parecido no siempre significa equivalente.
a) Aislamiento térmico: la base de la envolvente
El aislamiento es uno de los materiales más importantes en una casa pasiva. Su objetivo es reducir pérdidas de energía en invierno y limitar la entrada de calor en verano.
Aquí pueden utilizarse diferentes soluciones según el sistema constructivo: XPS, EPS, lana de roca, fibra de madera, corcho u otros paneles aislantes. Lo importante no es solo el material, sino su espesor, continuidad, resistencia térmica y correcta colocación.
En proyectos con fachada exterior aislada, los sistemas SATE son una opción muy habitual. En Suministros HSF trabajamos soluciones como Keraklima Eco, un mortero específico para colocar y alisar sistemas de aislamiento térmico por el exterior sobre paneles como EPS, XPS, poliuretano, corcho, lana de roca, lana de vidrio o fibra de madera.
También puedes consultar nuestra información sobre SATE para rehabilitación energética de edificios, donde se explica la importancia de la perfilería, la fijación del aislante y la correcta resolución de elementos exteriores para evitar nuevos puentes térmicos.
b) Morteros técnicos: no todos sirven para todo
En una casa pasiva, los morteros deben elegirse según el soporte, el uso y el sistema constructivo. No es lo mismo un mortero para SATE que un mortero de reparación, uno transpirable o uno estructural.
En rehabilitación, muros antiguos o soluciones donde se busca compatibilidad con soportes tradicionales, pueden tener sentido morteros de cal o geomorteros transpirables.
Un ejemplo es Geocalce Antisísmico F, un geomortero estructural transpirable de cal natural pura NHL y geoligante, indicado para refuerzo estructural, mejora y adaptación sísmica en rehabilitación sostenible.
Para inyecciones de consolidación en muros de ladrillo, piedra, muros mixtos o marés, Geocalce FL Antisísmico está planteado como geomortero específico de resistencia clase M15, idóneo para GreenBuilding y restauración histórica.
c) Impermeabilización: proteger sin crear problemas
Una casa eficiente también debe ser duradera. Y para eso la impermeabilización es clave en cubiertas, terrazas, encuentros, fachadas expuestas y zonas húmedas.
En Suministros HSF contamos con soluciones como Nanoflex® Sin Límites® Gel Membrana impermeable, indicada para aplicación exterior y para evitar la entrada de agua a través de grietas o fisuras en fachadas o terrazas.
La clave está en elegir el sistema adecuado según el soporte y el punto de aplicación. Una buena impermeabilización no se nota cuando funciona. Cuando falla, se nota demasiado. Y normalmente en el peor momento.
d) Aislamiento acústico: confort también es silencio
Aunque Passivhaus se asocia mucho al ahorro energético, el confort acústico también importa. Una vivienda bien aislada térmicamente, pero con ruidos de bajantes, impactos o medianeras, no será cómoda.
Para ruido de impacto en suelos, Impactodan 5 de Danosa es una lámina flexible de polietileno indicada para aislamiento acústico a ruido aéreo y de impacto en forjados, suelos flotantes y rehabilitación de suelos en viviendas.
Para ruido aéreo en paredes, trasdosados o techos flotantes, Danofon es un panel multicapa indicado para medianeras entre distintos usuarios y cámaras estancas en locales o edificios residenciales.
Y para detalles muy concretos, como bajantes, bandas o encuentros, conviene revisar soluciones específicas de la gama Danosa, como Fonodan, porque en acústica los pequeños puntos débiles también hacen ruido. Literalmente.
e) Revestimientos y acabados interiores: eficiencia sin renunciar al diseño
Los acabados interiores no certifican una Passivhaus por sí solos, pero sí influyen en la durabilidad, el mantenimiento y la sensación de confort.
Pavimentos continuos, porcelánicos técnicos, revestimientos minerales, adhesivos adecuados y juntas bien resueltas ayudan a crear una vivienda más fácil de mantener y más coherente con un proyecto de alta eficiencia.
Aquí el criterio debe ser sencillo: elegir materiales resistentes, compatibles con el soporte y adecuados al uso real de cada estancia. No es lo mismo un baño, una cocina, una terraza o una zona de mucho tránsito.
f) La regla práctica: ficha técnica antes que promesa
Antes de aceptar un material en una casa Passivhaus, pide siempre ficha técnica, prestaciones y compatibilidad con el sistema previsto.
Hay que revisar:
- Conductividad térmica.
- Resistencia al vapor de agua.
- Compatibilidad con el soporte.
- Uso interior o exterior.Comportamiento frente a humedad.
- Sistema de colocación.
- Mantenimiento.
- Certificados o ensayos disponibles.
En Suministros HSF podemos ayudarte a comparar materiales y elegir soluciones adecuadas para la envolvente, la estructura, el aislamiento, la impermeabilización y los acabados interiores de una casa pasiva. Porque en una Passivhaus, elegir bien no es comprar más caro: es evitar errores antes de que lleguen a la obra.
2. Cosas que nunca debes permitir en una construcción Passivhaus
Una casa pasiva puede estar muy bien diseñada y fallar en obra por pequeños errores acumulados. Por eso, durante la ejecución hay que controlar muy bien los cambios, los encuentros y los materiales.
Aquí tienes una lista práctica de cosas que no deberías permitir.
a) Cambios de materiales sin justificar
No aceptes un cambio por un producto similar sin comprobarlo. Antes de cambiar un aislamiento, mortero, membrana, cinta, impermeabilizante o carpintería, pide siempre ficha técnica, prestaciones y validación de la dirección técnica. Si la vivienda se va a certificar, el cambio también debe revisarlo el consultor o certificador Passivhaus.
En una casa pasiva, algo parecido no significa válido.
b) Ventanas eficientes mal instaladas
Una buena ventana no sirve de mucho si se coloca mal. Hay que revisar el premarco, el sellado perimetral, el aislamiento del hueco, la protección frente al agua y la continuidad de la capa hermética. La instalación debe seguir lo previsto en proyecto.
c) Aislamiento discontinuo
El aislamiento debe ser continuo y estar bien ajustado. No permitas huecos entre paneles, cortes sin rellenar, zonas comprimidas, aislamiento mojado, cambios de espesor o encuentros sin resolver. Especial atención a pilares, forjados, cubierta, suelo, cajas de persiana y huecos de ventana.
d) Puentes térmicos ignorados
Los puentes térmicos deben estar estudiados y resueltos. Cuidado con frases como “eso es muy poco” o “ahí no hace falta”. En una Passivhaus, los cantos de forjado, balcones, pilares, arranques de muro, cubiertas y huecos de ventana son puntos críticos.
e) Sellados improvisados
La estanqueidad al aire no se resuelve con espuma donde haga falta. Cada junta, paso de tubo, cable, conducto o encuentro debe sellarse con el sistema previsto y en el momento correcto. Si se deja para el final, probablemente será más difícil, más caro y menos eficaz.
f) Ventilación mal ejecutada
La ventilación mecánica con recuperación de calor debe estar coordinada desde obra. Hay que controlar el trazado de conductos, los pasos por la envolvente, los registros de mantenimiento, el ruido, los caudales y el equilibrado final. Una ventilación mal ejecutada puede generar pérdidas, ruidos o mala calidad del aire.
g) Impermeabilización tratada como algo secundario
Una vivienda eficiente también debe estar bien protegida frente al agua. No improvises en cubiertas, terrazas, zócalos, fachadas expuestas, baños o encuentros con carpinterías. La impermeabilización debe ser compatible con el soporte y ejecutarse respetando solapes, refuerzos y tiempos de secado.
h) Falta de coordinación entre gremios
En una Passivhaus, cada gremio puede afectar al trabajo del anterior. El electricista puede perforar una capa hermética. El fontanero puede atravesar el aislamiento. El instalador de ventilación puede cambiar un paso previsto. Por eso, cualquier modificación debe consultarse antes de ejecutarse.
i) No hacer controles ni ensayo Blower Door
El Blower Door Test (ensayo de puerta soplante) es una prueba de estanqueidad que mide cuánta cantidad de aire se filtra de forma no controlada a través de juntas, encuentros, ventanas, pasos de instalaciones o pequeños huecos de la envolvente. Consiste en instalar un ventilador calibrado en una puerta o ventana exterior para presurizar o despresurizar el inmueble, detectando así infiltraciones de aire no deseadas en la envolvente.
Lo realiza un técnico especializado en ensayos de hermeticidad, normalmente vinculado al equipo Passivhaus, una empresa de control energético o un certificador/consultor acreditado.
Si se busca certificación Passivhaus, es imprescindible. Incluso sin certificación, puede ser muy recomendable.
Lo ideal es hacer una prueba intermedia, antes de cerrar acabados, para detectar y corregir fugas a tiempo.
j) Aceptar acabados estéticos que comprometen el sistema
Los acabados importan, claro. Todos buscamos un diseño atractivo, pero en una casa pasiva las decisiones estéticas no deben imponerse a las prestaciones.
Cuidado con decisiones de última hora que afecten a ventilación, protección solar, hermeticidad, impermeabilización o mantenimiento. Como por ejemplo:
- Cambiar una persiana o protección solar prevista.
- Modificar falsos techos sin revisar conductos.
- Tapar registros de ventilación.
- Elegir revestimientos incompatibles con humedad o soporte.
- Abrir rozas donde no estaban previstas.
- Cambiar carpinterías por estética sin comprobar prestaciones.
Cualquier cambio estético debe acompañar al sistema, no sabotearlo.
3. Costes de una obra Passivhaus frente a una obra tradicional
Una de las primeras preguntas que se hace cualquier promotor o propietario es lógica: ¿cuánto más cuesta construir una casa Passivhaus frente a una vivienda tradicional?
La respuesta honesta es: depende. Depende del diseño, la superficie, la forma de la vivienda, la parcela, los materiales, el nivel de certificación y la experiencia del equipo técnico.
En España, algunas referencias de 2025 sitúan una casa Passivhaus certificada en rangos aproximados de 1.700 a 2.200 €/m² construido, frente a una casa pasiva CTE 2019 que ronda de 1.600 a 1.800 €/m². Aunque el precio puede variar bastante según calidades, ubicación y complejidad del proyecto.
¿Es más cara una Passivhaus?
Normalmente, sí puede tener una inversión inicial mayor que una vivienda convencional. Pero no siempre el salto es enorme. De forma general, pasar de CTE 2019 a Passiv certificada supone un incremento adicional del 6 a 12%.
El sobrecoste suele venir de partidas muy concretas:
- Mejor aislamiento térmico.
- Carpinterías y vidrios de mayores prestaciones.
- Ventilación mecánica con recuperación de calor.
- Mayor control de hermeticidad.
- Reducción de puentes térmicos.
- Ensayos como el Blower Door Test.
- Consultoría o certificación Passivhaus, si se busca certificar.
Comparativa práctica
Una vivienda tradicional puede tener un coste inicial más bajo, pero normalmente tendrá mayor demanda de calefacción y refrigeración, peor control de infiltraciones y más dependencia de instalaciones.
Una vivienda Passivhaus suele invertir más en la envolvente: aislamiento, ventanas, hermeticidad y ventilación. Es decir, se gasta más en evitar perder energía y menos en compensar después con máquinas más potentes.
La diferencia está aquí:
- Vivienda tradicional: construyes primero y climatizas después.
- Casa Passivhaus: reduces la demanda desde el diseño y necesitas menos energía para vivir cómodo.
Dónde merece la pena invertir
Si el presupuesto es ajustado, no conviene recortar en lo que sostiene el rendimiento de la casa.
Prioridades claras:
- Aislamiento bien colocado.
- Buenas carpinterías.
- Sellados correctos.
- Ventilación bien dimensionada.
- Protección solar.
- Control de puentes térmicos.
- Dirección técnica con experiencia.
Donde sí se puede ajustar más es en acabados, formatos, marcas decorativas o elementos no esenciales. Una cocina carísima no hace una casa pasiva. Una envolvente bien ejecutada, sí.
¿Cuándo se amortiza?
La amortización depende del clima, el uso de la vivienda, el precio de la energía y la diferencia real de coste inicial. Pero una casa Passivhaus no debe analizarse exclusivamente por la recuperación de la inversión, ya que también aporta:
- Más confort térmico.
- Mejor calidad del aire.
- Menos dependencia de calefacción y aire acondicionado.
- Más control técnico de la obra.
- Menor riesgo de condensaciones.
- Mayor valor percibido de la vivienda.
4. Cómo se ejecuta la obra y qué controles debe tener una Passivhaus
En una casa Passivhaus, la obra no da lugar a improvisaciones. Cada partida debe ejecutarse siguiendo el proyecto, con materiales validados y con controles en los puntos críticos. La clave es sencilla: lo que se diseñó para ahorrar energía debe construirse sin perder prestaciones por el camino.
a) Antes de iniciar la obra
Antes de iniciar la obra, conviene hacer una reunión técnica entre dirección facultativa, constructora, instaladores y, si participa, el consultor Passivhaus. Ahí deben quedar claros:
- Qué materiales están aprobados.
- Qué encuentros son críticos.
- Dónde está la capa hermética.
- Cómo se resolverán ventanas, cubierta, fachada y suelo.
- Cómo pasarán instalaciones sin romper aislamiento ni estanqueidad.
- Qué controles y ensayos se harán durante la obra.
b) Controles durante la ejecución
Los controles principales deben centrarse en:
- Aislamiento: continuidad, espesores, juntas, fijaciones y ausencia de huecos.
- Puentes térmicos: revisión de pilares, forjados, huecos, cubierta, arranques de muro y encuentros entre materiales.
- Estanqueidad al aire: sellado de juntas, pasos de instalaciones, carpinterías, membranas y encuentros críticos.
- Ventanas: colocación, premarcos, sellado perimetral, aislamiento del hueco y protección frente al agua.
- Ventilación: trazado de conductos, caudales, registros, ruido, equilibrado y pasos por la envolvente.
- Impermeabilización: cubiertas, terrazas, zócalos, fachadas expuestas y puntos singulares.
Lo importante es revisar antes de tapar. Una capa mal ejecutada y cubierta por el acabado puede convertirse en un problema caro de localizar.
c) Ensayos y comprobaciones
El control más conocido es el Blower Door Test, que mide las filtraciones de aire no controladas de la vivienda. Lo ideal es hacer una prueba intermedia, antes de cerrar acabados, para corregir fugas a tiempo, y una prueba final si se busca certificación.
También pueden realizarse revisiones con cámara termográfica, control documental de materiales, comprobación de caudales de ventilación y revisión fotográfica de puntos críticos.
c) Papel del consultor y diseñador Passivhaus
El consultor Passivhaus puede intervenir durante la obra para comprobar que las decisiones ejecutadas siguen siendo coherentes con el estándar. Su papel suele ser:
- Revisar cambios de materiales.
- Resolver dudas técnicas.
- Comprobar detalles críticos.
- Coordinar documentación para certificación.
- Revisar resultados de ensayos.
- Avisar si una decisión puede comprometer el rendimiento energético.
No sustituye a la dirección de obra, pero ayuda a que el proyecto no se desvíe de los objetivos Passivhaus.
El Certified Passive House Designer suele tener más peso en la fase de diseño y cálculo energético. Pero también puede participar durante la obra, sobre todo si forma parte del equipo técnico principal. En esta fase puede ayudar a:
- Validar cambios que afecten al cálculo energético.
- Revisar detalles constructivos.
- Coordinarse con el consultor o certificador.
- Comprobar que la ejecución respeta el proyecto Passivhaus.
Si el diseñador Passivhaus es también el arquitecto del proyecto, su papel en obra será todavía más importante.
6. Pasos para obtener una certificación Passivhaus
La certificación Passivhaus no se consigue al final de obra con una visita rápida. Se prepara desde el proyecto y se verifica durante la obra. Sirve para demostrar que la vivienda cumple el estándar y que las prestaciones no se han quedado solo en el papel.
a) Decidir desde el principio que se quiere certificar
El primer paso es definir el objetivo: Passivhaus Classic, Plus o Premium, según el nivel de eficiencia y producción renovable. También existen estándares como EnerPHit, para rehabilitación, o PHI Low Energy Building, para edificios de bajo consumo que no llegan a todos los requisitos Passivhaus. El Passive House Institute contempla estas vías dentro de sus certificaciones de edificios.
Esta decisión debe tomarse antes de cerrar el diseño, porque afecta a aislamiento, ventanas, ventilación, hermeticidad, puentes térmicos, cálculo energético y control documental.
b) Incorporar un diseñador o consultor Passivhaus
Lo recomendable es contar con un Certified Passive House Designer o un Certified Passive House Consultant desde fases tempranas.
Su papel es revisar el diseño energético, trabajar con la herramienta PHPP (Passive House Planning Package), detectar puntos débiles y ayudar a que las decisiones de proyecto sean compatibles con el estándar. El diseñador suele tener más peso en fase de proyecto; el consultor puede acompañar también durante obra y revisar cambios, materiales y detalles críticos.
c) Elegir un certificador Passivhaus independiente
La certificación la realiza un certificador Passivhaus acreditado, no el arquitecto de la obra ni la constructora. Su función es revisar que el proyecto y la vivienda construida cumplen los requisitos del estándar.
El Passive House Institute dispone de una red internacional de certificadores y recursos oficiales para el proceso de certificación.
d) Preparar el cálculo energético y la documentación
El equipo técnico debe preparar la documentación del edificio: planos, composición de cerramientos, datos de carpinterías, puentes térmicos, sistema de ventilación, sombreamientos, instalaciones y cálculo energético.
Normalmente se trabaja con PHPP, la herramienta de cálculo energético utilizada en proyectos Passivhaus. Aquí se comprueba si la vivienda cumple los límites de demanda energética, consumo y confort.
e) Controlar la obra y documentar la ejecución
Durante la obra hay que revisar los puntos críticos: aislamiento, ventanas, sellados, pasos de instalaciones, ventilación, impermeabilización y puentes térmicos.
También hay que documentar lo ejecutado con fichas técnicas, fotografías, albaranes, certificados de producto y posibles cambios aprobados. Sin documentación, certificar se complica.
f) Realizar el Blower Door Test
El Blower Door Test mide la estanqueidad al aire de la vivienda. Detecta filtraciones no controladas en juntas, ventanas, pasos de instalaciones o encuentros constructivos.
Lo realiza un técnico especializado en ensayos de hermeticidad. Lo ideal es hacer una prueba intermedia, antes de cerrar acabados, y una prueba final para certificación.
g) Verificación final de la vivienda construida
Una vez terminada la obra, la certificadora revisa toda la documentación: PHPP, planos, ensayos, fichas técnicas, fotografías, cambios realizados y pruebas finales.
El objetivo es comprobar que la vivienda construida coincide con el proyecto que había sido validado. Si algo se ha cambiado durante la obra, debe estar justificado y aprobado. Aquí se confirma si la casa cumple el estándar no solo en teoría, sino también en la realidad.
h) Certificado, placa y registro internacional
Si la vivienda supera todo el proceso, obtiene la certificación Passivhaus correspondiente. A la vivienda certificada se le entrega una placa de vidrio con el sello Passivhaus, que puede colocarse en la fachada. Además, el proyecto puede incorporarse a la base de datos de proyectos certificados del Passivhaus Institut, lo que aporta reconocimiento internacional y mayor visibilidad técnica.
i) ¿Quién interviene en la certificación?
En el proceso suelen intervenir:
- Arquitecto y arquitecto técnico: desarrollan y dirigen el proyecto y la obra.
- Passivhaus Designer y/o Consultant: ayudan con el diseño energético, PHPP, decisiones técnicas y control del estándar.
- Constructora e instaladores: ejecutan la obra según proyecto y deben respetar detalles críticos.
- Técnico de Blower Door: realiza el ensayo de hermeticidad.
- Entidad certificadora homologada por el Passivhaus Institut: audita el proyecto, revisa la obra y emite la certificación si se cumplen los requisitos.
j) ¿Cuánto cuesta certificar una Passivhaus?
El coste depende del tamaño de la vivienda, la complejidad del diseño, el certificador, los ensayos necesarios y si se contrata consultoría Passivhaus desde el inicio. Como orientación práctica para una vivienda unifamiliar, conviene prever varias partidas:
- Consultoría o diseño Passivhaus: puede variar mucho según el alcance del encargo.
- Certificación oficial: suele presupuestarse aparte por el certificador.
- Blower Door Test: normalmente se cobra como ensayo independiente.
- Documentación y control de obra: puede estar incluido en los honorarios técnicos o presupuestarse aparte.
En conjunto, para una vivienda unifamiliar, es prudente reservar varios miles de euros para consultoría, ensayos y certificación.
En resumen, construir una casa Passivhaus no va de elegir un único material premium, sino de coordinar bien proyecto, materiales, ejecución, controles y certificación. Cada detalle cuenta: aislamiento, ventanas, ventilación, hermeticidad, impermeabilización y seguimiento técnico.
En Suministros HSF te ayudamos a elegir materiales adecuados para construir tu casa pasiva, desde la estructura hasta los acabados interiores. Consulta a nuestro equipo técnico y encuentra soluciones compatibles con una vivienda eficiente, duradera y bien ejecutada.




